Noche de excesos
de confeti y serpentina
escancié sidra con el alfanje de mi dedo.
Nuevo año, nuevas promesas
de dedicar todo mi tiempo
a disfrutar de mi niñez
de corretear sin rumbo
que ya habrá quien me encuentre
de desgastar mil juguetes
de jugar sin descanso
de relatar mis andanzas
sin accesos de desidia
sin retrasos.
Que suenen las trompetas
que entra el nuevo año
ya no me quedan uvas
que empecé a menos cuarto
y aplasté el resto a la primera campanada.
Brindemos con copas de alegría
que a mí no me dejan probar nada
que revienten los petardos en la calle
trasnochemos con estruendo
que nos escuche el año nuevo
el cotillón del pijama
barra libre al desmeleno.
No hay comentarios:
Publicar un comentario