viernes, 21 de marzo de 2008

Con mis propias manos




Las pinzas de mis dedos
enganchan delicias de pescado
que los incisivos rejonean.

Lonchas de porcino venido a menos
hogazas desmigadas
pedazos de exóticos manjares
caídos de árboles frutales.

La máquina engulle
cruje el engranaje.

Con pulcritud del territorio comensal
ya sea en la boca o en el suelo
no queda rastro de cadáver devorado
sin testigos
sin huellas.

martes, 18 de marzo de 2008

En estado febril




Treinta y nueve en la escala de Celsius
las posaderas de mandril
escozor palpitante en nalgas crepusculares.

Que me arde la cabeza
aliento pernicioso y viral
me congestiona la secreción
de los orificios nasales
y esos incisivos que pugnan por romper
su envoltorio carnal.

Desatásqueme doctor
los handicaps respiratorios
suminístreme su antídoto rosa
que enfría el irritable mercurio
su índice curativo de ardorosas encías.

Amaina el ímpetu de mi huracán
este estado febril.

domingo, 2 de marzo de 2008

Resaca de sábado noche




Que me sentó mal el último tiburón
que me lleves a casa
o me pidas un taxi.

Que ya verás mis padres cuando se enteren
que no me dejarán volver a salir
hasta mínimo los dieciocho.

Que se nos fue de las manos
los lingotazos de juerga
que emborracharon las frutas
que fermentaron los cereales.

Que te quiero, tío
que eres mi gran amigo
que Asturias patria querida
que Aupa el Racing
que viva la fiesta.

Que mañana nos reiremos de todo esto
que se me revuelven las entretelas
que pierdo el conocimiento …

Que todo fue un embriagado sueño.

sábado, 1 de marzo de 2008

Dientes de leche




Brotes de leche
adornan mi boca
huerfanita de dientes.
Dos minúsculos huéspedes
pintan de blanco
el contorno de mis encías
en rojo candente.
Ocupantes del piso bajo
recién reformado
anacaradas torturas
si rompen su cápsula.
Oí comentar
que llegaría más gente
polizones en un barco
de camarotes yermos.
Un par de piezas níveas
peones de tablero
de apertura siciliana
en mi partida de ajedrez.