Se quedó 2007
en la calle y tirado
como caja de cartón
de regalos navideños.
Y llegó un nuevo año
con las uvas en la boca
campanadas de champaña
para mí, biberón de agua.
Y quedó 2007
taciturno y desamparado
cuando el reloj pasó las hojas
al renovado calendario.
Ya marchó mi año
de tan célebre nacimiento
del origen de mis días
del cantar de mis sonetos.
