domingo, 14 de diciembre de 2008

Bahía de Cádiz




Llévame en tu barquita, quillo
mar adentro, mar sereno
bahía de Cádiz

Paséame a lomos recios de caballos cordobeses
por las playas de Sanlúcar
vera verita del Guadalquivir

Súbeme a tus hombros costaleros compadre
por calles empedradas
camino de El Paso de Palio
engalanada imagen de velas rizás

Enséñame el brillo del sol de El Puerto
tu Puerto de Santa María
sentados plácidos en una terraza
rebosantes mis manitas de cuarto de camarones

Amarra tu barca
hasta nuestro próximo encuentro
que volveré a sus orillas
cuando ya seas marinero.

sábado, 25 de octubre de 2008

La ampurdanesa



Piedra tallada
sobre cantos rodados
carrer abajo
rieras medievales
esculpidas por artesanos eruditos
fortalezas, castillos
pueblos alzados en murallas
salvaguardan la ofensa del enemigo.

La gula que desemboca en mi buche
en la gola del Ter
de entrantes amanidas de huerta
alioli, pantumaca
butifarra con monchetas
arrossos servido en paellera
salteado con rovellons
y de postre
crema típica catalana, en vasija o en pastel.





La lluna llena
reverbera en calellas
de pescadores inmobiliarios
“avua” que no has de explotar
déjala arrendar
la lluna llena
abriga campos
de agricultores agentes de la propiedad
quien a buena urbanización se arrima
buena jubilación le cobija
que la pela es la pela
y cuando la bolsa sona
se desploma

apago la tele
que no se deprima mi papá.

Tomé por error la píldora filosofal
creyéndola para el mareo
que son retorcidas las curvas
que afronta el vehículo de paseo
espero un efímero efecto
que es contraindicada tanta retórica
para una coqueta
párvula dieciochomesina.

jueves, 2 de octubre de 2008

Reminiscencias (vi) de un agosto ocioso




Pánico en la playa
pataleo histérico
la amenaza está en el agua.

De temperatura helada
el termostato no es el mismo que el de casa
a cobijo de la embestida del oleaje
entre cuatro paredes de mármol nacarado.

Le golpeo con la mano
y me relaja
me sumergen las piernas
me embelesan con artimañas
y caigo en el quite
voy soltando pedaladas acuáticas.

Todo parece que vuelve a la calma
pero el peligro acecha
con su traje granular.

Poso los pies en el firme suelo
y me ataca las palmas
se me enrosca en los pies
agárrame fuerte
elévame en volandas
llévame hasta la toalla.

En mi isla textil estoy segura,
rodeada de la arena
marabunta que se reproduce
que espera impávida mis andanzas.

Secarme la braguita de baño
sacarme pronto al parque
que yo no vuelvo a la playa.

Reminiscencias (v) de un agosto ocioso




Sube y baja
ida y vuelta
el viento acaricia tu pelo
te emboza la cara
disfrutas con el bamboleo.

Impulsan mis manos
tu viaje limitado por anclajes
el péndulo con asiento
adquiere vertiginosa velocidad.

“que de aquí no hay quién me baje
que ya guardamos cola
de tres niños de espera”.

Tras visados
y algún que otro vuelo con escala
en la terminal de mis brazos
el ingenio pierde brío
la cápsula espacial hace freno.

La pataleta de dos segundos
la carrera hacia otro invento
una moto de muelles
el tobogán, la avioneta
y de nuevo las colas del bamboleo …

Reminiscencias (iv) de un agosto ocioso




Lectura el rumor de las olas...


Los primeros colores
en libros de cartón
el color hormiga
la tez del cerdito que va a la granja
el tinte de la zanahoria que devoró el conejito
la tonalidad del mar que acuna las olas
la gama relajante de las nubes
el pigmento del tomate madurado en la huerta
la gama que comparten la lechuga, la rana y la manzana
el colorido del pollito que rompió su cáscara.

Y cambio de ejemplar para iniciar
la cuenta hasta diez
saltando del uno al ocho
del tres al diez y vuelta al dos
que aún no sé de orden
ni jerarquías de numeración
sólo sé de agrupaciones de coches de juguete
de regalos empaquetados
de lápices de colores
de ositos de peluche
y patitos de goma alineados.

Cuéntame de nuevo de qué color son mis ojos
que años tengo uno
y libros tengo dos …

sábado, 20 de septiembre de 2008

De fiestas en Cabezuela




Fiestas patronales de antecesores segovianos
de la devoción al delirio
unas horas de asueto bastan.

La fanfarria de la charanga
ameniza la siesta
con estrepitoso sonido armónico
mi baile acompasado y estrambótico
el cabritillo loco y libre
en empedradas aceras
porches de evaporadas puertas.

El incordio de la charanga
en amaneceres prematuros,
confusos.

Y esta maldita muela
que me abrasa los entresijos
y las entretelas.

Peñas de deidades egipcias
peñas de sexo ambiguo y mixto
peñas de número aleatorio
peñas de camuflajes camaleónicos
peñas cambiantes a diario.

Me sumo a la charanga
en el vermú del mediodía
afino la trompeta
de pasacalles en los encierros
esta noche iré de ronda
a casa de la reina de las fiestas
con desparpajo
sinvergüenza …



miércoles, 10 de septiembre de 2008

Reminiscencias (iii) de un papá perezoso



Para San Juan, una rica paella de granitos de arroz...

Escozor repentino
un granito perdido
de la paella dominical.

Suben las temperaturas
para la mañana del lunes
predice el termómetro digital.

Y se cumplen los pronósticos
nos acercamos a los cuarenta
y el cereal se ha reproducido
en la piel de albufera
arraigando la semilla al cuerpo.

¡No te rasques!
Si no sé que es eso.
Que me pican los brazos
el pecho, la cara
arden en combustión
los implantes chinos.

Empacho tres delicias
acné prematuro a los catorce meses
erupción a la cubana
echa todo el frasco abuela
que repose tu receta de arroz con leche.


sábado, 6 de septiembre de 2008

Reminiscencias (ii) de un papá perezoso



Por mayo, con los pies en el suelo, mayea...


Titubeantes pasos de duende
ebrio caminar
acomplejado tropiezo.
Paso militar
un, dos, tres
firmes las piernas
destartalado el cuerpo.
Erguida tu postura
trastabillada carrera
la huida del enrejado encierro.

Tentetieso
pies de trapo
de corto desplazamiento
con indómito afán aventurero.

Te presto mis manos
sacrifico mis riñones
a las expediciones sin rumbo fijo
a tu falta de desaliento.

Reminiscencias (i) de un papá perezoso




15 de abril


Un año
una vela
prendida sobre la tarta
que mi imagen recrea.

Trescientos y sesenta y seis matices diarios
periplo anual entre algodones
de brazos prestados
gestos aprendidos, guiños innatos.

Tallo unas cuantas pulgadas más
Se adosaron otras tantas libras de peso al contorno de mi originario cuerpo
que empequeñecieron las prendas
de la cesta de bienvenida.

Regalos en cuarentena
envoltorios de ida y vuelta
aniversario en simulacro
destierro forzoso a ceremonias de almas dormidas
y liberadas
vínculos de sangre
en línea sucesoria de parentesco.





19 de abril


Permanece viva la llama
pocos días después
la claque improvisa con vítores
el apagado del pebetero
desafinada melodía infantil
armoniza la escena desacompasada.

Un año
un ratón con pantalones
de incendio sofocado
sobre el hojaldre relamido.

viernes, 18 de abril de 2008

¿He sido yo?




Sigilosa
ahora nadie vigila
papá informático
los abuelos cocineros
mi mamá se descuida.

Al acecho del botín
curioso cofre de tesoros culinarios
ante mis ojos brillan
apetitosas joyas plateadas.

Me han descubierto
me sorprenden por la espalda
con las manos en la masa
a mi que me registren
que el polvo lácteo impregna mis huellas.

Difícil oficio el cazador de tesoros.

viernes, 21 de marzo de 2008

Con mis propias manos




Las pinzas de mis dedos
enganchan delicias de pescado
que los incisivos rejonean.

Lonchas de porcino venido a menos
hogazas desmigadas
pedazos de exóticos manjares
caídos de árboles frutales.

La máquina engulle
cruje el engranaje.

Con pulcritud del territorio comensal
ya sea en la boca o en el suelo
no queda rastro de cadáver devorado
sin testigos
sin huellas.

martes, 18 de marzo de 2008

En estado febril




Treinta y nueve en la escala de Celsius
las posaderas de mandril
escozor palpitante en nalgas crepusculares.

Que me arde la cabeza
aliento pernicioso y viral
me congestiona la secreción
de los orificios nasales
y esos incisivos que pugnan por romper
su envoltorio carnal.

Desatásqueme doctor
los handicaps respiratorios
suminístreme su antídoto rosa
que enfría el irritable mercurio
su índice curativo de ardorosas encías.

Amaina el ímpetu de mi huracán
este estado febril.

domingo, 2 de marzo de 2008

Resaca de sábado noche




Que me sentó mal el último tiburón
que me lleves a casa
o me pidas un taxi.

Que ya verás mis padres cuando se enteren
que no me dejarán volver a salir
hasta mínimo los dieciocho.

Que se nos fue de las manos
los lingotazos de juerga
que emborracharon las frutas
que fermentaron los cereales.

Que te quiero, tío
que eres mi gran amigo
que Asturias patria querida
que Aupa el Racing
que viva la fiesta.

Que mañana nos reiremos de todo esto
que se me revuelven las entretelas
que pierdo el conocimiento …

Que todo fue un embriagado sueño.

sábado, 1 de marzo de 2008

Dientes de leche




Brotes de leche
adornan mi boca
huerfanita de dientes.
Dos minúsculos huéspedes
pintan de blanco
el contorno de mis encías
en rojo candente.
Ocupantes del piso bajo
recién reformado
anacaradas torturas
si rompen su cápsula.
Oí comentar
que llegaría más gente
polizones en un barco
de camarotes yermos.
Un par de piezas níveas
peones de tablero
de apertura siciliana
en mi partida de ajedrez.

miércoles, 2 de enero de 2008

Infeliz Año Viejo




Se quedó 2007
en la calle y tirado
como caja de cartón
de regalos navideños.

Y llegó un nuevo año
con las uvas en la boca
campanadas de champaña
para mí, biberón de agua.

Y quedó 2007
taciturno y desamparado
cuando el reloj pasó las hojas
al renovado calendario.

Ya marchó mi año
de tan célebre nacimiento
del origen de mis días
del cantar de mis sonetos.

Estrenadas Navidades




It´s Christmas
C’est Noel …

Arbolitos adornados
con destellos de colores
figuritas apetecibles
en rápel sobre rama.

Angelitos descolgados
al alcance de la mano.

Navidad, blanca Navidad …

Aunque no haya nevado
los regalos han llegado
envoltorios que sajar
con las uñas de las manos.

Y yo con mi disfraz
de gordito blanco barbado.

Villancicos populares
navideños acordes guturales …