Sube y baja
ida y vuelta
el viento acaricia tu pelo
te emboza la cara
disfrutas con el bamboleo.
Impulsan mis manos
tu viaje limitado por anclajes
el péndulo con asiento
adquiere vertiginosa velocidad.
“que de aquí no hay quién me baje
que ya guardamos cola
de tres niños de espera”.
Tras visados
y algún que otro vuelo con escala
en la terminal de mis brazos
el ingenio pierde brío
la cápsula espacial hace freno.
La pataleta de dos segundos
la carrera hacia otro invento
una moto de muelles
el tobogán, la avioneta
y de nuevo las colas del bamboleo …
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