Que inmenso este mundo
para un ser de escasos recursos
estiro los brazos sin hallar el final
a este mar de sensaciones.
Que complicado se hace vivir
cuando te engaña el hambre
para saciarle su ego cada tres horas
cuando el narcótico sopor te obliga a dormir.
Que vacío de entes-sombras
con voz
cuyo tono ahora no escucho
que no deambulan sus pasos por la habitación.
Que placentero invento
el sollozo sin lágrimas
el servicio a domicilio
y la limpieza automática de cacas.
Que tajo amargo esto de sobrevivir.
No hay comentarios:
Publicar un comentario